lunes, 11 de julio de 2011

La toma de consecuencias (segunda parte)


Apenas abrieron el colegio comenzaron a salir las alumnas involucradas, las alumnas que estaban afuera aplaudían y decían el grito del colegio. Apenas apareció la profesora vítores ensordecedores colmaron la entrada del recinto, las alumnas en genera se sentían felices de tener una profesora tan jugada como ella. Entonces la docente miro a sus colegas, mientras bajaba la escalera del pórtico y finalmente fijo sus ojos en la directora que cuchicheaba con el alcalde. Entonces bajo su mirada, sabia que el lunes siguiente ella ya no estaría en el colegio, las alumnas llegaron corriendo ha abrazarla, le decían que ella era una gran profesora, que la querían, que no esperaban para verla de nuevo haciendo clases. Apenas llego el lunes, Margarita y sus compañeras le traían un regalo a la profesora de filosofía, así le podían agradecer todo lo que hizo por ellas, al acompañarlas en la Toma. Pero la profesora nunca llego, y el regalo nunca fue entregado. Se decía que apenas la habían llamado a la dirección ella entregaba su carta de renuncia, otros decían que la habían despedido al instante, Margarita por su lado pensaba que eso no era lo importante, más bien lo que ella les había dejado y como su actuar se había quedado marcado con fuego en el corazón de las alumnas.

La toma de consecuencias (primera parte)


Dentro de la toma todo era preocupación, la gran mayoría de los profesores no estaban de acuerdo que los estudiantes presionaran de esta forma. Pero la profesora de biología no, ella quería que lograran las cosas que pedían, ella deseaba que los alumnos se manifestaran. Era la semana decisiva y no querían dejar la toma, existían incluso algunas chicas que no estaban en la toma y manifestaban sus deseos de volver a clases. Tocaron la puerta principal y la profesora junto con las alumnas se quedaron en silencio, volvieron a tocar y ella seguía sin moverse, finalmente se escucho la voz de la directora del colegio- este es un colegio de excelencia, donde sus alumnas pueden decir sus demandas, pero esta no es la forma, se dan cuenta que los medios de cominucación han manifestados que nuestras adolescentes son histéricas, solo son algunos ratones nada más-. Margarita era la alumna encargada de la toma, ella tuvo la idea y seguía firme en su posición – eso no es verdad, no estamos siendo histéricas, nuestros alimentos se encuentras infectados con excremento de roedores y usted no haces-. La voz firme de la directora no mostraba signos de ceder ante las demandas de las alumnas, entonces les dijo- pero que quieres que haga yo, el alcalde ya dijo que enviaría a carabineros, frente a eso no puedo hacer nada, haremos lo posible por que desraticen pero más haya de eso-. Entonces la profesora interrumpió y juntó a las alumnas y les dijo:- prontamente no estaré con ustedes y lo se bien pero estoy orgullosa de ustedes…- Un golpe firme se escucho, “somos carabineros entreguen el colegio ahora o derribaremos las puertas”. La profesora serenamente continuó hablando -… ustedes lograran grandes cosas si se mantienen unidas, nunca dejen que nadie les pasen por encima, ustedes puedes más-. Apenas termino la profesora de hablar, se escucho una nueva amenaza de carabineros, entonces Margarita, abrió lentamente la puerta y dijo que entregaría el colegio, siempre y cuando la directora y el alcalde cedieran hacer una revisión completa y exhaustiva del colegio, que desraticen y den una completa asistencia medica a las alumnas afectadas por la comida infectada. El alcalde lo pensó unos minutos, la directora solo se limitaba a mirar a Margarita y al alcalde. Fue entonces que el alcalde hablo y cedió ante el petitorio de las alumnas…

…Continuara

La baja autoestima del "1° medio A "


El profesor estaba desesperado, todo el consejo de curso había tratado sobre su curso. Cada cinco minutos escuchaba a alguien reclamar, por el mal comportamiento, las pocas ganas de estudiar y las continuas ausencias de los estudiantes del 1° medio A. Claramente el no se mostraba feliz, por el contrario estaba muy desilusionado. Toda la noche se cruzaban los comentarios de sus compañeros y no podía dormir. Entonces se le ocurrió algo, comenzó a planear un trabajo para el consejo de curso y así afrontar la problemática que vivía el curso.

Apenas llego les entregó un papel en blanco a cada estudiante, ellos confundidos no entendían en absoluto lo que quería hace el profesor, todos murmuraban. Entonces el profesor alzó la voz y pidió silencio absoluto en la sala; entonces empezó a decir - ¿Cuántas veces les han dicho que no lograran nada en la vida?, ¿Cuántas otras les han dicho que son inútiles? Sin embargo ahora les pido que en cada hoja blanca escriban diez cosas positivas de ustedes, pueden ser sus sueños o quizás cosas que realicen constantemente y que sean buenas-. Entonces uno de los muchachos se levanto de su asiento y dijo- Yo no hago nada bueno, así que tomé su hoja profe, porque no puedo hacerlo-. Entonces el profesor con la voz quebrada y alzo la voz fuertemente – mira, te sentaras y harás lo que te diga, porque tienes muchos talentos y ahora crees que no vales nada, que seria el curso cada vez que juegan a la pelota si tu no estas, crees qué ganarían los partidos- Entonces el alumno aun más desesperado comenzó a titubear, entonces increpando al docente dijo:- consumo drogas desde los nueve años y usted me dice que juego bien a la pelota-. Entonces el profesor lo miró fijamente y se dirigió a él tiernamente:- Por noventa minutos, no lo haces.

Entonces el chico tomo asiento y comenzaron hacer la actividad, casi demoraron toda la clase, en verdad a los estudiantes les costaba mucho ver cosas positivas en ellos. Cuando por fin terminaron. El profesor tomo los papeles y se dirigió al curso:- Ustedes saben sus contras, siempre se las recalcan, es más fácil decir que no tenemos ningún talento a buscar en nosotros mismos para que somos buenos y que hacemos bien. Pero por lo que puedo ver, me doy cuenta que tienen grandes sueños, y que son buenos para muchas cosas. Quiero que esto lo recuerden siempre, en especial cuando les digan que no valen nada. Ahora les digo que me canse de que se llenen la boca diciendo que este curso es un mal curso, por lo mismo necesito de esto-. El docente tomo en sus manos los papeles, pasó por cada uno de los asientos y miró a su curso fijamente.- necesito de sus sueños, de sus virtudes, para lograr que este curso sea el mejor curso.
Después de ese día el 1° medio A no volvió hacer el mismo, este curso fue el mejor curso de todo el colegio, con los mejores promedios y el mejor comportamiento.