El profesor estaba desesperado, todo el consejo de curso había tratado sobre su curso. Cada cinco minutos escuchaba a alguien reclamar, por el mal comportamiento, las pocas ganas de estudiar y las continuas ausencias de los estudiantes del 1° medio A. Claramente el no se mostraba feliz, por el contrario estaba muy desilusionado. Toda la noche se cruzaban los comentarios de sus compañeros y no podía dormir. Entonces se le ocurrió algo, comenzó a planear un trabajo para el consejo de curso y así afrontar la problemática que vivía el curso.
Apenas llego les entregó un papel en blanco a cada estudiante, ellos confundidos no entendían en absoluto lo que quería hace el profesor, todos murmuraban. Entonces el profesor alzó la voz y pidió silencio absoluto en la sala; entonces empezó a decir - ¿Cuántas veces les han dicho que no lograran nada en la vida?, ¿Cuántas otras les han dicho que son inútiles? Sin embargo ahora les pido que en cada hoja blanca escriban diez cosas positivas de ustedes, pueden ser sus sueños o quizás cosas que realicen constantemente y que sean buenas-. Entonces uno de los muchachos se levanto de su asiento y dijo- Yo no hago nada bueno, así que tomé su hoja profe, porque no puedo hacerlo-. Entonces el profesor con la voz quebrada y alzo la voz fuertemente – mira, te sentaras y harás lo que te diga, porque tienes muchos talentos y ahora crees que no vales nada, que seria el curso cada vez que juegan a la pelota si tu no estas, crees qué ganarían los partidos- Entonces el alumno aun más desesperado comenzó a titubear, entonces increpando al docente dijo:- consumo drogas desde los nueve años y usted me dice que juego bien a la pelota-. Entonces el profesor lo miró fijamente y se dirigió a él tiernamente:- Por noventa minutos, no lo haces.
Entonces el chico tomo asiento y comenzaron hacer la actividad, casi demoraron toda la clase, en verdad a los estudiantes les costaba mucho ver cosas positivas en ellos. Cuando por fin terminaron. El profesor tomo los papeles y se dirigió al curso:- Ustedes saben sus contras, siempre se las recalcan, es más fácil decir que no tenemos ningún talento a buscar en nosotros mismos para que somos buenos y que hacemos bien. Pero por lo que puedo ver, me doy cuenta que tienen grandes sueños, y que son buenos para muchas cosas. Quiero que esto lo recuerden siempre, en especial cuando les digan que no valen nada. Ahora les digo que me canse de que se llenen la boca diciendo que este curso es un mal curso, por lo mismo necesito de esto-. El docente tomo en sus manos los papeles, pasó por cada uno de los asientos y miró a su curso fijamente.- necesito de sus sueños, de sus virtudes, para lograr que este curso sea el mejor curso.
Después de ese día el 1° medio A no volvió hacer el mismo, este curso fue el mejor curso de todo el colegio, con los mejores promedios y el mejor comportamiento.